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jueves, 12 de octubre de 2023

LA MENTE VS. EL CÁNCER

CHARLA DE MOTIVACIÓN 






Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


Este miércoles estuve en el SIACAP en un conversatorio de motivación sobre el cáncer, como parte de la campaña sobre de la prevención que se celebra todos los meses de octubre en Panamá. Le decía al auditorio, que era difícil motivar a una persona que le diagnosticaban este mal, porque no todo el mundo reacciona igual ante este tipo de pesadilla.

Al final de mi intervención, concluía que el poder de la mente es la principal arma con el que se puede guerrear ante semejante enfermedad, porque si se deja que el cáncer se meta a tu mente, es tan dañino como el daño que viene causando en el cuerpo.

Como paciente de cáncer, de momento me considero afortunado con estar vivo. Hace casi cuatro años me diagnosticaron este mal y desde allí comencé a hacerme fuerte, nunca le di cabida en mi mente a este intruso, que ya había hecho estragos en mi colon. Hoy, tres años después de mi tratamiento, me considero más fuerte todavía, y consciente que a mis 62 años es una guerra que pareciera desigual, pero que de momento he sobrevivido gracias a la atención del Instituto Oncológico.

Es claro, que hay pacientes que cuando reciben la noticia es poco lo que se puede hacer por su avanzado estado con esta enfermedad,  pero aún así, hay momentos como para creer en los milagros, nunca hay que dejar de pensar en que se puede luchar.

Muchos, como este servidor, tuvimos la suerte de que el estado de nuestra enfermedad todavía era curable. Aunque nunca me confío así mi recuperación sea satisfactoria, porque este mal es traicionero, una vez que se va, algunas veces vuelve a aparecer.





Pues bien, el poder de la mente sirve de terapia para erradicar el cáncer de tus pensamientos, mientras se continúa con el tratamiento. Se imaginan, que tanto tu cuerpo y mente estén carcomidos por este mal. Sería fatal.

Por eso es importante tener la mente despierta, para aislarla del tema del cáncer, mientras nos ocupamos con otros quehaceres, porque la vida continúa, la enfermedad es solo una parte del problema del enfermo, que puede parecer aterradora, pero con la mente despejada podemos erradicar los malos pensamientos y convertirlos en buenos pensamientos. Siempre hay que tener a la inteligencia ocupada, mientras sea nuestro cuerpo el que le toque lidiar con este mal.

Dice un informe que aparece en el Tampa Bay Times, que "el poder está dentro de nosotros tanto para lo positivo como para lo negativo".

Agrega el escrito, que de acuerdo con recursos de investigación médica, "nuestro sistema inmunológico reacciona a nuestras emociones, que a su vez inducen a la formación de hormonas tales como la epinefrina, esteroides, insulina, la noreprinefrina o la adrenocorticotropina, que están vinculadas con el nivel de estrés, y ellas son las que actúan sobre el natural killer (asesino natural) que se encarga de limpiar el organismo de las células cancerígenas". 

La idea es que la enfermedad nunca llegue a contaminar nuestra mente, porque bajo ese estado de enfermedad, la mente es lo más importante que tiene el paciente, aparte del cuidado de una esposa, un esposo, una familia y las amistades. Con el poder de la mente, se puede minimizar el efecto emocional que causa tener este mal. Se puede vivir a plenitud, sin esconder nuestra realidad.

Sin embargo, hay gente que cuando le son diagnosticadas con cáncer, no se lo comentan a nadie, viven solos su viacrucis, no digo que sea malo, pero es una manera de ausentarse y compartir su dolor con un puñadito de personas.  

Cuando me diagnosticaron esta enfermedad y comencé a ser paciente del Instituto Oncológico, lo hice público, tal vez por mi profesión de periodista. Pensé que era una manera de hablarle a la gente que se aterra cuando por primera vez le dictaminan cáncer, porque de verdad que esa palabra es horripilante. 

En ese primer trance, hay gente que se queda con sus penas siendo fácil presa de este mal, que se los devora sin que la victima muestre resistencia. Es obvio el terror, pues se trata casi que de un encuentro con la muerte. 

Nunca permití que el cáncer se metiera en mi mente, tampoco me convertí en un religioso metido todos los días en una iglesia para buscar el milagro, pero si le pedía al Señor para que me sanara. Y así pude ayudarme yo mismo, con mi fuerza de voluntad de pensamiento, para mantenerme estable emocionalmente, porque este mal pudiera resultar más dañino cuando se apodera de tu mente.

Por eso aconsejo, que uno no puede sentirse menos que nadie por tener esta enfermedad, ni mostrar lastima con tus acciones. No se puede estar renegando a toda hora de este mal ni dándote golpes o azotes por esta desgracia. Hay que seguir viviendo cada día, porque la vida sigue. 

Los que hemos vivido la experiencia de haber estado en el Instituto Oncológico, sabemos que allí es otro mundo, independientemente de la buena atención y de lo incómodo que son sus instalaciones para albergar a la gran cantidad de pacientes que lo visitan a diario. En ese recinto hemos visto las caras de cientos de personas que luchan por mantenerse vivos en este mundo terrenal. Algunos han pasado el charco, mientras que otros se han quedado en su intento.

No quiero decir con esto, que el poder de la mente pueda curarte de un cáncer, claro que no, pero sirve como una cerradura para que no entre a perturbarnos en  nuestra mente, suficiente ya con el deterioro que ha causado en nuestro cuerpo. Pueda ser que algunos no puedan conseguir el objetivo y que al final el mal los venza, pero como dice el refrán: se muere con las botas puestas, sin rendirse en en el intento de haberle dado batalla a este asesino maligno. 

Cuando alguien fallece de cáncer, cualquier paciente lo siente, algunas veces he llorado, porque sé que mucha gente ha batallado para mantenerse de pie. Como paciente, ya uno conoce de todas las vicisitudes que se pasa en el Oncológico y en la vida, para mantenerse de pie, como sea, siempre con ese grito de batalla en la garganta, que lo repetimos para damos ánimo: Somos guerreros.

(El autor es paciente de cáncer de colon, operado hace dos años de un tumor entre el colon y el ano, de momento está vivo gracias a una ostomía



lunes, 9 de octubre de 2023

LO QUE NO TE MATA TE HACE MÁS FUERTE

 INSTITUTO ONCOLÓGICO





Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


El cáncer me hizo fuerte entrando a mis 60 años, lo que parece contradictorio, porque a edad edad mi cuerpo ya estaba todo remendado con los achaques propios de la vejez, así por dentro me siga considerando joven todavía. Hoy a mis 62 años, ya operado y parcialmente curado, me sigo creyendo un bohemio, aunque ahora solo de nombre, porque los años ya no perdonan como para hacerle frente a toda una noche.

A muchos nos hace fuerte, pero para otros, como los más jóvenes, es complicado, porque el solo hecho de escuchar en el diagnóstico esa palabra de seis letras, el terror se apodera de la persona. Muchos no pasan el charco y se mueren solos en sus penas, sin hacerle frente a este terrible aniquilador. Otros que pelearon, no tuvieron la suerte que muchos hemos tenido, de momento, y padecieron ante esta pesadilla que se les interpuso en el camino.

Tal vez por mi edad, uno es consciente que ahora los cumpleaños serán menos para celebrarlos, por eso en cada cada mañana uno debe considerarse un privilegiado por ver un nuevo día. Darle gracias a Dios. Claro, sin pensar en la muerte, pero siendo sensato que después de los 60, estamos más cerca de allá, que de acá.

En Panamá, cada mes de octubre se le dedica el mes a los enfermos de cáncer y los medios vuelven a aparecer con especiales desde el Instituto Oncológico. Es el mismo guion y la misma película del año anterior, como la que vemos cada cuatro años con los candidatos a la presidencia del país.

Para lo que hemos convivido en el Oncológico, sabemos lo chico que se quedaron sus instalaciones para recibir todos los días, a cientos de pacientes. Allí, todos como sardinas en lata, pacientes y acompañantes, tenemos que convivir por varias horas, una gran mayoría desde la madrugada. 

Con el solo hecho de vivir ese drama, el paciente de cáncer se hace fuerte. No es lo mismo estar en una instalación del Seguro Social, que en el Instituto Oncológico. En este último, el paciente de cáncer sabe de su condición, sabe que le está apostando a la vida, reconoce que su vida dio un giro radical y que al final uno nunca sabe qué va a pasar, pues esta enfermedad desaparece y en algunos casos, vuelve a aparecer.

Pero conviviendo bajo esas condiciones en este instituto, los pacientes nos hemos hecho fuertes, allí cada uno es un guerrero, que está peleando frente a este mal, que en Panamá es el principal causante de muertes por enfermedad. 

Siempre digo, que dentro de todo ese atolladero, somos como muertos vivientes. Allí, con poco espacio entre el uno y el otro, miramos cómo se pasan la horas, solo con un desayuno ligero, algunos en ayunas, y esperando a que lo llamen, todos tenemos que  asimilar el momento, porque al final de cuentas es el único lugar que te puede asegurar de salvarte la vida.

Gracias a Dios, en el Oncológico hay diferentes servicios, buena atención y hasta una farmacia, que le facilita todo al paciente, todo eso hace que nos olvidemos de los momentos en que por alguna razón renegamos por la demora en la atención, que todos sabemos es propio por la cantidad de gente que se atiende a diario.

"Lo que no te mata te hace más fuerte", es el título de un libro sueco de David Lagercrantz, que muy bien encaja en toda esta gente que hace uso del Instituto Oncológico, con la esperanza de seguir siendo parte de este mundo terrenal.

Solo en octubre, muchos se acuerdan de que el Instituto Oncológico existe, a veces pienso que está sobreviviendo de milagro, por la falta de apoyo y de una nueva instalación, que reúna las condiciones para aglutinar a diario a tanta y tanta gente, porque es un hecho que todos los días se irán presentando nuevos casos, ya que el cáncer es una enfermedad que nunca para de cobrar nuevas victimas.

Hay que apoyar a este instituto, que es la esperanza de vida de miles de enfermos de cáncer.



martes, 5 de enero de 2021

PUEBLO CHICO, INFIERNO GRANDE

 TIEMPOS DE PANDEMIA


Ciudad de Panamá


Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


A dos meses de cumplirse el primer año de tener como visitante al coronavirus en Panamá, el país ha vivido una serie de escándalos que para una nación territorialmente pequeña como la nuestra con no más de cuatro millones de habitantes, la hace ver como un infierno grande.

Siempre se ha hablado maravillas del país, nos vanagloriamos diciendo que Panamá está bendecida porque gracias a Dios no se han dado desastres naturales de gran magnitud como en otros países y que mal o bien aquí se vive en medio de una paz, entre comillas, que sería la envidia en otros países. Sin embargo lo que ha sucedido con el covid 19 ha causado efectos negativos como se ha dado en todo el mundo, acá no hemos sido la excepción: la incertidumbre, la polémica, el caos, los escándalos, los muertos y el luto ha estado presente en los últimos diez meses.

La realidad ha superado a la ficción en este Panamá pequeño de cuatro millones de habitantes, en el que hemos visto de todo un poco en todos los estratos sociales, con la mala forma de actuar de muchos frente a esta pandemia. En algunos momentos he llegado a pensar que una nación territorialmente pequeña como la nuestra debiera ser manejable frente a este asesino del covid 19, pero pareciera todo lo contrario, además de que la percepción que se tiene por lo que hemos vivido en los últimos meses, es como si el desespero nos hubiera desaparecido la sonrisa de nuestros rostros.

Cuando la pandemia llegó al país en marzo, también se fueron propagando los escándalos, uno a uno fueron apareciendo junto al número de contagiados, cada problema superaba al anterior. El gobierno de Laurentino Cortizo quedaba mal parado por la manera como se manejaba el problema de salubridad frente al coronavirus. Los medios se dispararon, la redes aumentaron el caos, todos opinábamos y teníamos licencia para destruir, porque con esta nueva forma de opinar muchos no razonan y se van con cualquiera opinión, en donde hoy se maneja muchos intereses políticos,  mucha desinformación y la mala intención.

Hoy muchos le achacan todos los males a la falta de transparencia del gobierno de Cortizo, por ser la cabeza del país, que como en un equipo de fútbol, cuando el equipo gana, ganan los jugadores, y cuando se pierde, el culpable es el entrenador. Es cierto que se han dado situaciones que ponen a dudar al pueblo y eso ha hecho que su gobierno pierda credibilidad, por eso no se ve lo bueno que haya hecho, que tiene que haberse dado, en momentos en que las redes sociales están intoxicadas entre la mentira y la verdad. No obstante, y sin ánimos de defender al actual mandatario, estoy convencido que cualquier otro presidente que le hubiera tocado gobernar en esta pandemia, habría tenido la misma suerte.

El coronavirus se ha propagado en el país en una gran parte por la falta de responsabilidad de mucha gente, de todos los estratos sociales, que no han cumplido con las normas de bioseguridad, lo que ha aumentado el número de infectados y muertos lo que ha agudizado el problema del actual gobierno, que también ha tenido su parte de responsabilidad en sus indecisiones con el manejo de este mal. Ahora en el nuevo año se habla de la vacuna contra el covid, que sin haber llegado ya generó el primer escándalo de 2021 por la falta de comunicación.

Frente a todo este entorno de dimes y diretes, escándalos, malas intenciones, desinformaciones, malas decisiones del gobierno, intereses políticos, sociales, económicos, y la delincuencia que no ha tenido cuarentena, este pueblo ruega al Creador para que termine esta pesadilla del covid 19 que nos tiene divididos. Hoy hemos perdido algo de la cordura de país noble que nos ha caracterizado, en gran parte por no discernir entre lo que vemos, oímos o leemos, para tener una opinión real y nuestra de lo que está sucediendo. Y aunque sea fácil de escribirlo, pero difícil de hacerlo en la realidad, el país necesita de una unión para lo que se viene con la vacuna y para lo que suceda posteriormente. Difícil, pero nunca imposible.

martes, 29 de diciembre de 2020

CONVIVIENDO CON UN GENOCIDA

                 COVID 19  Y PANAMÁ 


Panameños de compras.

Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com

Las calles de Panamá están llenas de gente buscando gastarse lo último que les queda en sus bolsillos para despedir este terrífico 2020. En medio de la muchedumbre se siente olor a alcohol. Por lo regular todos llevan un envase de ese líquido en las manos, porque hoy salir a la calle sin ese recipiente es un error, peor que olvidar el celular.

Después de nueve meses de convivir con ese pequeño virus que ha puesto de rodilla al mundo, en Panamá la gente sigue saliendo a la calle y más en estas fiestas de fin de año donde el covid 19 no ha impedido que el panameño se olvide de estas celebraciones a pesar del caos, la incertidumbre y el dolor por las tantas pérdidas humanas. Es como si ya se hubiera perdido el miedo.

Hoy nos hemos acostumbrados a vivir con este microscópico asesino de masas, hace poco se tuvo varias pruebas de fuego con las festividades del Día de la Madre y de la Navidad, y ahora vendrá la del Año Nuevo, en cada fecha se ha visto a mucha gente en las calles de compras y eso se ha reflejado en la cantidad de infectados que para un país pequeño como el de Panamá llegó a superar los 3 mil casos diarios. Se puede decir que nos hemos acostumbrados a convivir con este genocida, siempre teniendo en la mano un frasco de alcohol como nuestra magnum 44, con el que estamos combatiendo al advenedizo en cada lavado de manos.

En medio de ese panorama, unos siguen sin ser tocados, otros que ya han sido infectados regresaron a su diario vivir, mientras que otro grupo no pudo sobrevivir. Como animales en su vida salvaje, así es el panorama del panameño y los extranjeros residente en el país, como pasa en el resto del mundo, cada uno disfrutando como cualquier venado de un día normal con el depredador al acecho, algunos más alertas que otros, siempre rogando al Creador para que hoy no sea su turno.

Algunos cuidan más la célula que otros, una palabra muy de moda que hoy representa el entorno familiar, para evitar que uno solo se infecte, porque este mal es una cadena donde al final se convierte como en un efecto de dominó, donde después de ponerse muchas fichas paradas y haces caer a la primera, el resto se va desplomando poco a poco.

Sumado a la situación de país, que está en completa crisis social,  económica y sanitaria por el coronavirus, con un gobierno que ha dejado más dudas que aciertos y que no ha tenido control del virus, el desempleo, después de la muerte, son los detonantes más graves que ha causado este mal. Sin embargo, a pesar de lo que pasó, el panameño va a seguir saliendo a la calle así el enemigo esté a la vuelta de la esquina. Ya eso de que "No salgas de casa" parece que estuviera desfasado, porque da la sensación que muchos perdieron el miedo, aparte que salir es casi inevitable toda vez que en medio de la angustia en la que todos estamos hay que buscar el sustento. Todos esperando que para principios de 2021 llegue la vacuna milagrosa para acabar de una vez con este asesino, que seguramente irá sumando más victimas hasta antes que llegue la cura.

Hoy todos somos de la generación del covid 19, niños, jóvenes, adultos y ancianos. Este 2020 será recordado con mucho dolor y en un futuro la historia lo señalará como la vez que un diminuto virus puso de rodillas al mundo, comenzando por la primera potencia mundial, asesinando a cerca de dos millones  de personas. Dios quiera que nunca más se repita otro episodio como el actual, que la pesadilla del coronavirus se termine lo más pronto posible y que el próximo año comencemos a ver algo de prosperidad.
  


 


  

 



martes, 18 de agosto de 2020

EL PODER DE LA MENTE

RUIDO DEL COVID 19

El día que toqué la campana que daba por finalizado un tratamiento de 28 días.



Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com

Desde que hace ocho meses me diagnosticaron cáncer de colon mi mente se ha portado a la altura. No le he temido a este enemigo, eso sí, lo respeto, pero en ningún momento me ha hecho flaquear. Los especialistas dicen que el poder de la mente es una de las herramientas más fuertes que tiene el cuerpo humano, no solo para enfrentar a las enfermedades, sino para darle descanso a nuestro diario vivir.

Como paciente del oncológico he experimentado ese poder de la mente, porque hasta el momento mi enfermedad no me ha achantado, a veces me miro al espejo y me río de mi mismo, porque veo más deteriorado al espejo que a las dos caras con barba que hoy lucen animadas y formidables. 

Hay muchas personas con otras enfermedades críticas que también le hacen frente a su mal en medio de esta plaga del coronavirus que hoy tiene atemorizado al mundo. Coño, sería penoso para los que estamos enfermos fallecer por este covid 19 después de haberle hecho tanta resistencia a este mal y a nuestras dolencias, pero es una realidad que entre todos, sanos y enfermos,  tenemos que tomar las precauciones del caso para no contagiarnos del virus asesino.

Pero más allá de las enfermedades del cuerpo, con el coronavirus han proliferado las enfermedades de la mente y el espíritu. En cinco meses muchos han borrado las sonrisas de sus rostros por el cansancio de un encierro maratónico que parece más a un arresto domiciliario. Hoy hay mucha gente tristes, deprimidas, malhumoradas e histéricas, que hasta cierto punto se entiende para alguien que perdió su empleo y no tiene recursos. Sin embargo, es impresionante como ha cambiado el comportamiento humano para mal en medio de esta crisis sanitaria.

El otro día vi una película sobre un tema del virus y hoy me parece que la realidad de lo que estamos experimentando supera a la ficción que vi en esa cinta. Y no hablo sólo de Panamá, sino del mundo entero. Hemos perdido el control de nosotros mismos. De acuerdo a los estudiosos, el poder de la mente sirve también para "controlar mejor nuestros pensamientos y conseguir disfrutar de la vida que siempre hemos querido tener", dijo la escritora española y licencia en Filología hispánica, Elia Tabuenca.
 
"¿Verdad que cuando estás triste o deprimido te cuesta tomar decisiones? Y es que, en estos momentos, cuando estamos emocionalmente afectados, suele ser muy complicado tomar las riendas de nuestra vida. Nos quedamos en un estado como de "pausa" que no nos permite pensar con claridad ni de forma objetiva. Las emociones negativas afectan muchísimo a nuestro día a día, nos frenan en nuestro avance e impiden que experimentemos con todas las posibilidades que podemos tener ante nosotros", señala en un interesante escrito Tabuenca.

Hoy el coronavirus nos alteró la vida y nos ha movido muy dentro de nuestros cuerpos. La impaciencia por las políticas de los gobiernos con lo de la pandemia sublevó los estados de ánimos de miles de personas. Como en esas películas de ficción sobre los virus, hoy la realidad ha superado toda esa ficción que antes veíamos y nos costaba creer. Pero es por el actuar de las masas en el mundo, de no hacer caso a las recomendaciones para no contagiarse, al juega vivo de la gente, a la negligencia del gobierno con los centros de salud en medio del covid 19, a la falta de solidaridad con los médicos, enfermeras y personas que se quedaron sin empleo, al tema de la corrupción que sigue de moda en tiempos de crisis, entre tantas otras arbitrariedades. 

Es impresionante como las críticas mal sanas son las que toxican a las redes sociales con gente vomitando todos los días bilis, odio, insultos, división, bochinches, rencor, cizaña, sin dejar espacio para las cosas buenas que las hay en medio de esta crisis sanitaria.
 
El poder de la mente del que tanto se habla para apaciguar un mal de salud, se necesita igual para intentar darle paz a nuestros cuerpos que hoy directa o indirectamente son presas de la ira y el rencor de un gran colectivo. Hoy nos toca cambiar nuestro estilo de vida en los días que faltan para la normalidad y para lo que sigue después de que desaparezca el coronavirus.
 
Mírate al espejo de tu vida, sé tú mismo, no repitas como loro los que otros hablan o escriben en las redes sociales. Aprende a discernir entre lo bueno, lo malo y lo falso que se dice. Dale paz a tu cuerpo en esta crisis. No pierdas el tiempo sin hacer nada en esta pandemia, lee un buen libro, escribe de lo que quieras, eso distrae, aprende algo hoy cuando la internet lo facilita todo. El mundo está enfermo por el coronavirus, unos se han muerto, pero los vivos tenemos que aprender a sanarnos desde nuestro interior y no desde el exterior que hoy está tóxico.

Hoy yo soy un paciente de cáncer, que me ha enseñado a mirar la vida desde otro punto de vista, lamentablemente tiene que pasar algo así para uno darse cuenta que la vida hay que gozarla con el favor de Dios y disfrutar cada día como si fuera el último. No podemos bajar los brazos ante el covid 19. La vida sigue. Démosle un lugar a la tranquilidad en nuestras vidas en medio de esta crisis de salud.

 Y como dice parte de la letra del poema Desiderata: "Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el espíritu". Hoy todos lo necesitamos.  


jueves, 11 de junio de 2020

CORTIZO BUSCA REMONTAR

 CORTIZO VS. CORONAVIRUS




Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


 Hace un año, Laurentino Cortizo asumió la dirección técnica del seleccionado del Gobierno Nacional y la dirigió sin mayores contratiempos durante los primeros siete meses de su mandato. Todo hacía parecer que sus jugadores se amoldaban perfectamente a los planteamientos tácticos del nuevo mandatario.

Sin embargo, en marzo hubo un cambio repentino e inesperado en las reglas de juego, como le había pasado hace poco a la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT) con un nuevo formato para el Mundial de Qatar 2022. La llegada del coronavirus cambió el orden táctico de lo que se venía haciendo y ante ese duro rival comenzó el verdadero partido. 

Este oponente apareció como un fantasma alterando el orden en todos los países, desarrollados o subdesarrollados, para lo cual se necesitaba de verdaderos estrategas en los banquillos de cada equipo. En ese aspecto todos han mordido el polvo, y algunos apenas están recobrando el orden.






En Panamá, Laurentino Cortizo intentó enfrentar con respeto, pero sin temor, a este fuerte rival que viene ganando todos los partidos en el mundo, pero con el paso de los días y meses el equipo que le funcionó bien al principio comenzó a flaquear en el terreno. Algunos de sus jugadores no fueron funcionales y pese a las derrotas el entrenador optó por mantener el mismo plantel ante las críticas de los medios y aficionados. Un par de jugadores que no se amoldaron al nuevo orden táctico renunciaron del equipo.


Como pasa con la selección de la FEPAFUT en que todos creemos saber más que el entrenador, con el Covid 19 aparecieron miles de especialistas en epidemiología que el país no conocía. También expertos en salud, economía, estrategias y otras yerbas medicinales que tienen que ver con el  coronavirus. Hasta los que nunca entendieron el juego se han vuelto expertos, por obvias razones, en vista de que todos estamos involucrados en el tema.

Con el tiempo el seleccionador del Gobierno Nacional se está quedando solo en la cancha, hasta algunos de sus copartidarios le han dado la espalda. Eso de que un verdadero hincha de un equipo siempre está en las buenas y en las malas, no aplica del todo en Panamá en estos momentos. 

El técnico comenzó a perder credibilidad por algunos movimientos tácticos que hizo, sumado al pésimo juego de algunos de sus jugadores en posiciones claves de la cancha. Estos dos factores originaron la ira y el repudio de un sector del país. Entonces aparecieron en las redes sociales las barras bravas y los radicales.

Los especialistas de los medios de comunicación le han pedido explicaciones al entrenador en las conferencias de prensa, que como le sucedía al Bolillo Gómez, han sido su peor pesadilla después de una derrota. Sus respuestas no eran convincentes para los medios, porque originaban más dudas junto a otras dudas con las que llegaban los periodistas a la conferencia. Hoy ya poco se ve al entrenador en conferencias. 

La afición y los medios le han pedido a Cortizo cambios en la alineación con dos o tres jugadores claves en el mediocampo, que a juicio de los especialistas están desestabilizando el orden que en un principio tuvo el equipo, pero como pasa en el fútbol hay técnicos que se enamoran literalmente de algunos de sus jugadores.

Por el perfil que ha mostrado Cortizo, como en su momento lo dijo el Bolillo Gómez, hay jugadores que hacen el trabajo en la cancha y que solo los entrenadores conocen por compartir las 24 horas del día con ellos, no así los especialistas ni el público. El primer mandatario defendió a los funcionarios que están en la ola de las críticas y que la afición y los medios piden que salgan del equipo. El presidente sentenció: el que tenga una prueba de lo que denuncia,  que la presente al ministerio público.

Pueda ser que para el primer mandatario, como pasó con Gavilán Gómez en la selección del Bolillo Gómez, estos jugadores cuestionados son los que más conocen el ínterin en una cancha, que organizan y dan las pautas del juego. En otras palabras, son los que llevan el orden del equipo. Pero el público no lo ve de esa manera.

A pesar de las críticas que recibe el entrenador de parte de los medios y de las barras bravas, Cortizo no ha perdido su postura, a diferencia del recordado Bolillo Gómez. Se ha mantenido firme en su orden táctico. Ha preferido mantener un perfil bajo antes que entrar en el debate y la polémica, mientras que un gran sector del país lo acribilla por las redes sociales. Cortizo confía en lo que tiene dentro de su nómina. No hace caso de lo que dicen sus detractores, en momentos en que una gran mayoría tienen la cabeza caliente por la supuesta falta de transparencia del gobierno y por el aumento de infectados a diario por coronavirus.

Hoy mientras Cortizo busca ganarle este compromiso al coronavirus  en esta larga eliminatoria que va para cuatro meses, y que ha sido el rival más difícil con el que históricamente se ha enfrentado la bancada del PRD, sus opositores festinan con todo lo que el entrenador dispone que se haga en la cancha. No obstante, el técnico del equipo del Gobierno Nacional es de los que considera que nadie entra a la cancha a perder un partido por muy difícil que sea el rival. 

El primer mandatario del país ha sabido convivir con la crítica en medio de esta pandemia, porque sabe que su peor enemigo no está en los medios ni en las redes, sino en la cancha. Debe reconocer que ha perdido la confianza entre muchos aficionados, pero como cualquier entrenador nunca ha dejado de confiar en su equipo. Los directores técnicos siempre piensan que mientras se mantenga con vida en la tabla de posiciones, hay esperanza de poder avanzar en esta larga eliminatoria. 

Por eso Cortizo espera resistir los últimos instantes del partido, sobrepasar el minuto 85 y esperar remontar este difícil compromiso ante un rival que viene de golear a las mejores selecciones del mundo.


















  

lunes, 18 de mayo de 2020

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CORONAVIRUS

ENTRE LO REAL Y LO FICTICIO



Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com



Matrimonios en tiempos del coronavirus

PedroEmilia están viviendo sus mejores momentos sentimentales en los tiempos del coronavirus desde el día en que decidieron casarse hace una década. En medio de sus dificultades comparten juntos casi que las 24 horas del día, que se corta solo cuando se acuestan a dormir. Son una familia feliz a pesar de lo infeliz que se ha vuelto el mundo con esta cuarentena. Sus dos hijos son la alegría del matrimonio que le ha sacado el máximo provecho a la situación. De las pocas horas que pasaban juntos por culpa de sus trabajos, antes que llegara este invitado desagradable, ya no se acuerdan.

 A dos cuadras de la casa de PedroEmilia;  Filemón y Petronila son la otra cara de la moneda, el coronavirus terminó con el amor que se juraron hace 12 años. Los vecinos han llamado varias veces a la policía para denunciar los gritos y las peleas que se dan en esa casa en la que conviven con sus dos hijos.

Pese a que los estudiosos del compartamiento humano dicen que el sexo es la mejor terapia para calmar las presiones de este encierro, en varios países se informa que las estadísticas de los abusos contra la mujer se ha incrementado con esto del covid 19. El coronavirus ha echado al traste con el amor que muchas parejas se profesaron, hoy simplemente no soportan verse las caras en las 24 horas del día, algo que jamás les había sucedido en su vidas conyugales.




El cantante español José Luis Perales le cantó al amor, obvio que muchísimos años antes de la pandemia, en estos términos: "Es un espacio donde no hay lugar para otra cosa que no sea amar, es algo entre tu y yo, es llorar cuando nos dice adiós, es soñar oyendo una canción, es besar poniendo el corazón, es perdonarme tu y comprenderte yo, es parar el tiempo en un reloj, es buscar un lugar donde escuchar tu voz, es crear un mundo entre los dos"....

Más allá de abrazar a una pareja en su lecho matrimonial, el amor es una palabra compleja que abarca todos los sentimientos del hombre en su hábitat, hoy tan de moda por la pandemia. Todas las muestras de solidaridad llevan una dósis de amor con el prójimo.

Sobre el amor, el aposto Pablo escribió la definición más clara y precisa que aparece en la Biblia, que abarca todo el capítulo 13 de la primera carta a los Corintios: "El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni  busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta" (Primera Carta a los Corintios, 13:4-7).
  
El papa Francisco advirtió, recientemente, que "No pensemos sólo en nuestros intereses, en intereses particulares. Aprovechemos esta prueba como una oportunidad para preparar el mañana de todos. Porque sin una visión de conjunto nadie tendrá futuro".

El amor abarca mucho más que un sentimiento de un hombre con una mujer, yo me lo imagino como el dueño de las llaves para abrir las puertas de la felicidad absoluta. Pero para seguir al pie de la letra el significado que le dio Pablo, solo se queda en la imaginación mía y en la de muchos otros. Es difícil amar de la manera como la profesa el apostol, hoy amamos a los familiares, a los feligreses de nuestras iglesias y a las amistades más cercanas, pero el verdadero amor está en amar al que no se conoce y con el que no se convive. Es un asunto complicado a la hora de hacerle la reverencia que se merece al amor.

 "Si reparto todo lo que poseo a los pobres y si entrego hasta mi propio cuerpo para ser quemado, pero sin tener amor, de nada me sirve" dijo Pablo en la carta a los Corintios, que lo complica todavía más.

Por lo que escribió Pablo del amor, hoy se pensaría que hay una oportunidad para que el mundo se humanice en tiempos de una crisis jamás vista. Por lo menos Pedro y Emilia lo han hecho en medio de sus dificultades, sin embargo el sentir de muchos es el de Filemón y Petronila, que no pudieron enfrentar la realidad de esta crisis, ni la de sus vidas ni el de la sociedad.

Hoy hablamos de amor y solidaridad en tiempos del coronavirus, que tiene bonitas historias y otras para el olvido. La tolerancia, por ejemplo, se ha perdido cuando se hace referencia a nuestras autoridades, hoy hay una tendencia general a calificar como malo todo lo que hacen los que nos gobiernan, no obstante, dentro de todo lo malo hay cosas buenas para destacar. Tampoco podemos olvidar que en nuestro planeta el hombre es el principal virus, aún así no todo lo que se hace y se diga es malo. Hay gestos maravillosos para aplaudir.

 Por el momento cada uno está viviendo su propia realidad esperando a que todo este mal pase, después nos daremos cuenta si todo lo bueno que se dijo hoy sobre el amor, la solidaridad y otras yerbas es real para mañana, cuando se normalice nuestras vidas y tengamos que hacerle frente a las secuelas de este virus.
     










lunes, 11 de mayo de 2020

TERRORISMO CIENTÍFICO

ANALOGÍA CON UNA NOTA DE GARCÍA MÁRQUEZ



Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


Con el tema del coronavirus, entre muchas otras cosas, los cineastas podrán hacer en el futuro grandes producciones del séptimo arte ahora con tintes más reales a las cintas de ficción que nos mostraron; por su parte, los escritores harán volar su imaginación para escribir obras que abarquen más allá de la medicina en temas que llamen a la reflexión, que siempre aparece en estas situaciones con un Mea culpa, promulgando en que se actúe como mejor individuo, mejor familia, mejor ciudadano y mejor cristiano.


Gabriel García Márquez


 Hay mucha tela para cortar y difundir en el futuro. Por ejemplo, la tecnología que jugó un papel importante en la comunicación en tiempos de cuarentena, sin esconder sus malas intenciones con los rumores infundados que aumentó el pánico general; la solidaridad, que con sus pros y contras también desnudó el interior del ser humano en sus buenas y malas intenciones.

 Ni qué decir en el tema político que en países como en Panamá la palabra corrupción se mantuvo activa, sin perder vigencia, con críticas que arremetieron contra el gobierno de Nito Cortizo que desde el primer día ha promulgado la buena fe, sin embargo, Cortizo tuvo la mala suerte, como la del resto de sus colegas en el mundo, de haber gobernado en estos tiempos en que lo más seguro es que nadie hubiera querido estar en sus zapatos.  



Obra periodistica 5 de Gabriel García Márquez.  Lupe luce como modelo junto al libro.


REACCIONES DE AYER Y HOY

 El escritor colombiano y ya fallecido, Gabriel García Márquez, publicó una nota periodística el 1 de septiembre de 1982, en su Obra periodística 5 (notas de prensa entre 1961-1984), que abarca las reacciones frente a las enfermedades del momento, en que hay que admitir, que lo que se vive hoy con el covid 19 es diferente por su instinto asesino que ha cobrado miles de muertos.

En su escrito de hace 37 años hay mucho de esa realidad que hoy se vive con el coronavirus. El impacto noticioso ahora con la tecnología es más severo porque hace mucho eco con informaciones que promueven más el pánico colectivo que la orientación, las recetas caseras para combatir el mal, las noticias que tratan de hacer ver como si lo del covid 19 fuera un duelo entre dos potencias, la creencia del individuo a todo lo que se dice en el medio y en las redes, entre muchos otros aspectos, son las características del individuo de hoy.




TERRORISMO CIENTÍFICO

En su nota: "Terrorismo Científico", García Márquez escribió que "hace veinte años estaba de moda el colesterol. Las dietas eran rigurosas e insípidas, y no estaban destinadas, como ahora, a regular el peso sino a impedir que el silencioso asesino se acumulara en la sangre. Alguna revista de divulgación científica publicó la versión de que la berenjena era el preventino más eficaz para el colesterol: sus precios se dispararon hasta un punto en que era como comer pepitas de oro".

"Como ocurre en cada época con cada enfermedad de moda -tal como ocurre hoy con el cáncer-, la sola palabra adquirió semejante potencia de superstición, que nadie se atrevía a mencionarla. Alguien, hablando de sus males, decía apenas: 'Eso'. Y ya se sabía que eso no podía ser sino eso: el colesterol".

RECETAS

 Treinta y siete años después de esta nota del escritor colombiano, ahora en tiempos del coronavirus, hemos tenido muchas versiones parecidas de cómo contrarrestar el contagio del covid 19. Entre algunas que leí en la redes sociales me llamó la atención la de un científico colombiano, que haciendo referencia a la medicina natural de China, decía que el limón espantaba al virus. El impacto fue tan bestial que en Panamá el precio del limón se disparó por esos primeros días del coronavirus. Más adelante el mismo científico lo desmintió en las redes, señaló que esa no era su voz y que era falso lo del limón.




SENSACIONALISMO

Prosiguiendo con García Márquez y su nota sobre el Terrorismo Científico, recordó una  publicación que hizo una revista norteamericana sobre el "flagelo de moda en Estados Unidos: el herpes".

 "Según ese informe horripilante, veinte millones de norteamericanos han contraído esta enfermedad que no mata, pero que tampoco muere". Se supone de acuerdo a la revista, decía el escritor colombiano, "que el agente transmisor se atrinchera en el sistema nervioso, donde está en condiciones de sobrevivir a cualquiera ofensiva médica, y vuelve a aparecer a flor de piel cuando encuentra alguna grieta en las condiciones del individuo. Sobre todo las condiciones emocionales".

 "Esta lepra moderna, que apenas se manifiesta por una úlcera minúscula y recurrente en cualquier sitio del cuerpo, sobre todo en los labios, tiene su manifestación más alarmante y devastadora en los órganos genitales. Es decir: hay que considerarla como una enfermedad venérea. Contagiosa e incurable, por supuesto. Y para colmo de todo, no tiene siquiera posibilidad de ser resuelta con recursos quirúrgicos. La revista lo dice de un modo más simple: 'El herpes no te mata, pero tampoco puedes matarlo'".



  
Con la particularidad que tenía García Márquez, manifestó que "la primera noticia que tuve de este nuevo enemigo público del amor me la dio Carlos Fuentes hace como un año, con un estilo muy suyo: 'Maestro: ya no se puede tirar sino en la casa'. Pero aun esa notificación inquietante parecía un caramelo para niños al lado de los informes terroríficos de la revista norteamericana".



CONMOCIÓN POR LA INFORMACIÓN

Señalaba el escritor, que  "toda la vida íntima de Estados Unidos - según el informe- está siendo conmovida en sus cimientos. Las relaciones personales sufren modificaciones que pueden ser de fondo. El ritmo social se altera, o el sentimiento que se vislumbra en un porvenir inmediato no es sino uno: el pánico. Los noviazgos se interrumpen por la misma causa. Cada día, un número creciente de nuevas víctimas se incorpora a las huestes de los pestíferos. Como consecuencia, un fantasma recorre al país más poderoso del mundo: el fantasma de la impotencia sexual".

MANEJO DE LA INFORMACIÓN

De acuerdo al manejo de la situación que hoy poco ha variado respecto a esa época, García Márquez comentó que "de todos modos, lo que parece más desastroso no es el herpes, sino la manera alegre con que se está manejando su información. Lo menos que puede decirse es que no es una manera higiénica: la noticia del flagelo puede tener una gravedad social mucho más perjudicial que la del flagelo mismo. Como en la Edad Media. Cuando el miedo a la peste causaba tantos estragos sociológicos y morales, y tanto desorden social, que se consideraban como otra peste distinta y temible.



¿UNA CAMPAÑA?

Como suele especularse hoy con el tema del cororavirus, García Márquez apuntó que "no es posible no preguntarse, habiendo tantos precedentes, si no estamos otra vez en presencia de una nueva campaña de terrorismo científico, cuya finalidad es condicionarnos para quién sabe qué tremenda operación comercial".

Y explicaba, que "hace unos años se proclamó con la misma resonancia que correr era por fin la versión contemporánea de la fuente  maravillosa de salud. Primero, todo Estados Unidos, después el mundo entero, se pusieron a correr hasta el delirio. Las vitrinas del mundo se llenaron de los folletos para aprender a correr, los zapatos para correr, las camisetas y las botas, y los alimentos adecuados para seguir corriendo hasta la vida eterna. Ahora, saturado el mercado, los mismos que proclamaron sus virtudes están advirtiendo al mundo de los tremendos riesgos de correr. Algo semejante ocurrió con la noticia, ahora desmentida, que la sacarina producía cáncer, y la de los tampax que causaban trastornos circulatorios, y de tantos otros productos que ahora son absueltos de sus culpas supuestas".



EL PRESENTE

Hoy es una incógnita predecir el futuro inmediato con lo del coronavirus, pero seguramente mientras se normalice la vida cada uno buscará retomar su carril. Los recuerdos serán parte del diario personal de cada uno, entonces veremos si esta pandemia le sirvió de experiencia al individuo, a la sociedad, al gobierno y al mundo. O habrá que detallar este momento de nuestras vidas con algo parecido a como lo describió en sus tiempos el escritor colombiano. 



 

lunes, 20 de abril de 2020

ENTRE EL RESPALDO Y LA CRÍTICA

LAS REDES COMO TERMÓMETRO




Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com

Con el correr de los días el coronavirus ha estremecido como nunca antes los espacios de las redes sociales, que hoy son un punto neurálgico en el mundo para informar, orientar, enseñar, debatir, criticar, insultar, ofender, desafiar, denigrar, desprestigiar, ironizar, blasfemiar..etc, etc.

 Hoy esta pandemia tiene dividida a la opinión pública a través de las redes sociales, como lo ha hecho antes con la política, la educación, el deporte o en cualquier otra actividad social. Ahora se trata de un nuevo tema que tiene que ver con la salud, que nos involucra a todos, por eso cualquiera es libre de opinar desde una simple persona que barre las calles hasta el presidente de un país.


Presidente Laurentino Cortizo (Izq).


Lo que vivimos hoy nunca antes lo habíamos experimentado, por tratarse de un virus que está matando a miles de seres humanos, algunos países viven su realidad, que no difiere mucho a la de Panamá, pero casi en todas existe el mismo malestar de la división.

Por lo que se lee y se ve en el caso de Panamá, el coronavirus ha desatado una ola de malestar que se combinada con la intriga y el odio, en parte producto del miedo en el que nos tiene confinados el covid 19. El país está dividido. Solo hay que mirar lo que dicen las redes sociales, que hoy son un termómetro de balance entre las opiniones encontradas, para darse cuenta de que no todos pensamos igual, habrán muchos que así como apoyan el plan que viene desarrollando el gobierno de Laurentino Cortizo, también hay otra gran cantidad de gente que no está de acuerdo con su gestión.


Actualidad del coronavirus en Panamá hasta el domingo 19 de abril


 Es aterrador ver como nos ofendemos entre nosotros mismos en esta guerra franca contra el covid 19, cuando el común denominador dice que hay que estar unidos. Sin embargo, es evidente el grado de oposición que se ve por las redes de gente molesta contra el gobierno, entre algunos juicios, por la manera como se está manejando esta crisis, por el proyecto de moratoria que todavía no ha sido sancionado por el primer mandatario, por los bonos, las bolsas de comida, la educación, hay mucha crítica. De nada ha valido el esfuerzo y la dedicación diaria de personas dentro del equipo de trabajo de Cortizo, que le han hecho frente de la situación hasta el extremo de arriesgar sus vidas por no tener la fortuna de hacer parte de esta cuarentena obligatoria que como un escudo nos sirve de seguridad.

 Por más que Nito Cortizo y su equipo de trabajo expliquen su plan de trabajo y se den a conocer algunas partidas extras de miles de dólares para aportar a la causa, sus detractores los llama ladrones, otros dicen que el país es un mar de deudas, entre cientos de opiniones encontradas.

 Asimismo como hay muchos críticos también están los que apoyan al gobierno, sin embargo, en las redes lo que hace más ruido son los ataques, muchas veces sin argumentos sustentables, pero con una escritura cizañosa que hipnotiza a cualquier persona sin criterio en el tema. No cabe duda que hoy habrá mucha gente que no sabrá a quién creerle, porque además de no haber recibido ningún tipo de ayuda del gobierno, ese ataque de sus detractores es más fácil de digerirlo, conociendo su propia realidad, que creer en lo que dice el primer mandatario del país.

De paso también hay una verdad. Gobernar frente a esta pandemia que no estaba en la agenda de ningún estado, debe de ser más que complicado para cualquier presidente. La educación, por ejemplo, no se pudo sostener frente a los planes que se hicieron. Todo se ha ido desmoronado; es como si con este covid 19 pareciera que es ingobernable gobernar y, sobre todo, con un país que no parece estar unido en todos los frentes. 

Decía el escritor y filosofo italiano Umberto Eco, que "las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos eran silenciados rápidamente y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los idiotas", comentó el Premio Príncipe de Asturias, en declaraciones tomadas por el diario italiano La Stampa, en junio de 2015.

 Este panorama no es muy alentador para cuando termine la pandemia del covid 19. Por lo que veo y leo me parece que estamos viviendo una solidaridad ficticia frente a las dos partes de opiniones de los ciudadanos. Habrá que esperar a que todo este dilema termine para valorar si el plan del gobierno de Cortizo fue bueno. De momento estamos perdiendo la guerra contra el coronavirus y, por lo que se percibe en las redes sociales, también como sociedad frente a este mal.

domingo, 12 de abril de 2020

RESISTENCIA Y OBEDIENCIA

FÓRMULA PARA GANAR




Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com

Mientras me levanto todos los días casi que para entretenerme haciendo lo mismo de lo mismo en medio de esta interminable cuarentena, me pongo a pensar que lo que vivimos no es relajo, ya van más de 111 mil muertos en el mundo entero y en Panamá llevamos unos  80 fallecidos, apenas en un mes.


El presidente Laurentino Cortizo.

Hoy en la mañana miré a través de la ventana de mi apartamento, en un séptimo piso, y veo que todo se torna en calma en las avenidas adyacente a mi edificio. El sol nos acaricia durante el día sin lluvia por el momento. Me encierro de nuevo en mi habitación a continuar con mi forzada vida sedentaria que la estoy llevando con las comodidades de la televisión, el internet, el celular, la comida y una buena cama.

 Sin embargo, lejos de mi trinchera, hay una realidad que me dice que hay mucha gente que está en peores condiciones que la de muchos, como la de este servidor por ejemplo. Gente que ha perdido a uno de los suyos y que todos no pudieron ir a despedirlo. Debe ser cruel que haya familias que no hayan podido despedir a sus abuelitos. Gente que vive el dolor de tener a algún contagiado de covid 19 en su casa y que, por ende, su vivir diario no se parece en nada al de muchos, incluyéndome, que gracias a Dios todavía no nos hemos topado con ese dolor.

 Yo tengo una hermana enfermera en Colombia de la que me siento orgulloso porque es una de las miles de heroínas que le han puesto el pecho a este mal, mientras la mayoría de nosotros hacemos pereza y vivimos de manera cómoda en medio de la incomodidad de la cuarentena. Los servidores de la salud tienen que prepararse todos los días para salir de sus casas a enfrentar al asesino invisible. Muchos hogares viven esa realidad, diferente a la suya, amigo lector, o a la mía. Hogares que ven salir a sus héroes de casa desconociendo si con el pasar de los días puedan llegar a ser otro número más de la estadística de contagiados o fallecidos. Es otro drama en medio de los miles que viven las familias que tienen a gente trabajando en la salud o en cualquier otra actividad, que no los hace parte de la cuarentena en la que está involucrada una mayoría absoluta. 

 Pero frente a esa realidad todavía hay muchas personas que no le prestan atención a lo que está sucediendo, cuando uno mira la cantidad de ciudadanos que detienen a diario por hacer caso omiso de las indicaciones de las autoridades de salud, nos damos cuenta que el ser humano es el principal propulsor en la masificación de este virus. 

  Mientras a uno no le toque este mal, estamos tranquilos. Esa es la ley del ser humano. Las estadísticas de lo que arroja a diario el coronavirus son números fríos, números que pueden dar una indicación de que las cosas se están haciendo bien, regular o mal.




 En Panamá, por ejemplo, hay que destacar el trabajo que viene haciendo el gobierno de Laurentino Cortizo, las autoridades de la salud y todas las personas que colaboran en su grupo, para que el resto de nosotros nos sintamos tranquilos. Sin embargo, las críticas en medio de este mal no cesan. Como en el fútbol, cuando los miles de aficionados que les gusta este deporte son entrenadores, también en el tema del coronavirus tenemos a miles de infectólogos en las redes que sin saber lo más mínimo de esta materia, siempre están buscándole la quinta pata al gato, en momentos en que todos tenemos que estar unidos.

  Hoy todas estas personas que están al frente del pelotón en el día a día contra el covid 19, encabezado por el primer mandatario de Panamá, son una especie de escudos que velan por nuestra seguridad, por eso la crítica malsana y la cizaña no tienen acogida en este momento. Todos somos un frente en la batalla que de momento está ganando el enemigo. 

Frente a la resistencia que el mundo le hace al coronavirus, en Panamá tenemos que ser obedientes, todos como uno solo, para que en un futuro inmediato podamos salir triunfantes.