TIRO A GOL
Campo Elías Estrada Agreda
cestradacampo@gmail.com
Por 39 días, entre el 11 de junio al 19 de julio, estuve encadenado, literalmente, a un balón frente a mi televisor de 50 pulgadas, como un televidente más de la Copa del Mundo 2026. En todo ese espacio de tiempo, la sala de mi apartamento fue mi centro de operaciones. Me propuse, en mi rol de periodista jubilado, cubrir el torneo en mis diferentes plataformas sociales: Instagram, Facebook, X, youtube, Tik Tok, blog Blogger y WhatsApp. Aparte de unas cuantas colaboraciones en la web del Diario La Prensa.
Gracias a mi operador de Tigo en Panamá que transmitió los 104 partidos del torneo, un privilegio que no tuvieron otros países netamente futboleros, no me perdí ninguno, además de seguir también el mundial y programas especiales a través de mis aplicaciones que las tengo insertadas en mis televisores: IPT Smarters y Xuper, en las que me conecté con otros canales internacionales del deporte, tratando de estar al día con lo que sucedía.
La idea era hacer periodismo a través de mis redes, recordando mis tiempos cuando tenía que cubrir todo el mes del mundial en el Diario La Prensa. Por eso me di a la tarea de ver partido por partido, para luego hacer un análisis diferente, con otro punto de vista y compartirlo en mis redes.
Mi portal de Tiro a Gol estuvo activo todos los días, lo mismo que mi celular y mi portátil, que fueron mis herramientas de trabajo, para difundir lo que elaboraba. La parte visual también estuvo presente con videos confeccionados por este servidor, incluyendo algunos shorts cortos para youtube y otros más largos para tik tok, principalmente. Antes del 11 de junio había subido un letrero a mis redes que decía: "Por favor, si desea hablar conmigo, llámeme después del mundial". Lo tomé a pecho.
Todos los partidos los vi por primera vez junto a mi hija de 22 años, una fan a morir de Bellingham y como muchos, una antimessi. Cada gol del mundial lo gritábamos y aplaudíamos, fuera de la selección que fuera, mientras su mascota Lucas ladraba emocionado y se unía al festejo.
Después de casi 40 días, el mundial terminó este domingo 19 con la final entre Argentina y España. Mis dos equipos en el mundial fueron Panamá y Colombia, aunque tambíén le hice fuerza a todos los países de América. Al final España fue un digno campeón.
Hoy ya me quité las cadenas y me aparté del televisor. Fue una bonita experiencia el haber podido compartir con mis seguidores o no seguidores. Al final a uno le queda la satisfacción de haber interactuado de alguna manera con en el que me leyó y me comentó. A través de esta dinámica volví a sentir ese periodista que siempre he llevado por dentro y que nunca se ha apartado de mi.
MIS RECUERDOS DEL MUNDIAL
Mientras iban pasando los días, como muchos, me sorprendía con los africanos de Cabo Verde y RD de Congo, que quedarán en el recuerdo de muchos. Los dos fueron protagonistas de los partidos más dramáticos del mundial que nos levantó del sofá y nos hizo encariñarnos con ellos.
Frente a esos dos países, tampoco nos podemos olvidar de la sorprendente Noruega, con su goleador Haaland y los festejos espectaculares de su público en las gradas y sobre todo el de sus propios jugadores en plena cancha después de una victoria.
También me deja el recuerdo del gran mundial de Jude Bellingham y de su Inglaterra que volvió a arañar la final. El tema "Hey Jude" de los Beatles, del que soy su fan, se hizo popular en el Mundial.
El poderío de Kylian Mbappé estuvo latente menos en su partido de semifinales donde fue silenciado por España. Terminó goleador del mundial con 10 goles y en un abrir y cerrar de ojos finalizó como el mejor goleador de los mundiales con 22, en un récord que era del alemán Klose con 16 tantos hasta antes del torneo y que había mejorado Messi al comienzo del evento, pero que el francés estuvo siempre al acecho y superó por uno al argentino en su último partido por el tercer y cuarto lugar.
Por primera vez en un Mundial hubo 48 participantes, con una nueva fase de dieciseisavos de final que resultó más atractiva de lo que muchos pensábamos y que hizo que se jugara ocho partidos en el torneo para los que llegaron hasta semifinales y la final, uno más que en las últimas ediciones.
También, por primera vez un mundial se juega con cuatro tiempos y no con dos, al estilo de algunos deportes estadounidenses, porque con los dos espacios de hidratación, el partido se dividió en cuatro periodos, dos por cada tiempo, de 23 minutos cada uno, y en esos tres minutos de reposo la historia le cambió para bien a unos y para mal a otros.
Por primera vez se ve un entretiempo largo en una final por el espectáculo que se montó, en el que nuevamente estuvo presente Shakira, la cantante colombiana que mundial tras mundial está presente con sus hits. Hoy se ha convertido en la artista de los mundiales.
Igualmente, cómo no recordar a la campeona España, que invicta y con un solo gol permitido en ocho partidos corroboró su gran fortaleza defensiva junto al buen trato con el balón, a la postre su mejor arma para ganar el mundial. Sin un jugador que sobresaliera del resto, el seleccionado europeo fue el equipo más completo. Un digno campeón.
Ya por último y no menos importante, lo que más me sorprendió y quedará en el recuerdo de este Mundial, fue la campaña de desprestigio que se le montó a la Argentina y a su estrella Lionel Messi. Fue increíble la oposición que tuvieron en el torneo, jamás se había visto algo parecido, claro hoy con el apoyo de la herramienta de las redes, el impacto se hace mayor. En algún momento eso me llevó a pesar como si el mundial se tratara de Argentina contra el Mundo.
Pero, tampoco se puede afirmar que haya sido todo el mundo, porque también hubo gente a favor de Argentina y Messi, pero la bulla de los antiargentinos y antimessi, reventaron las redes.
Me parece, que entre todos los recuerdos que deja el mundial del 2026 más allá de los dos partidazos de España sobre Francia y Argentina, que los borró de la cancha en sus compromisos de semifinales y la final, fue la presentación descomunal de Lionel Messi, que quedará como uno de los hechos sobresalientes del torneo.
Cuando el mundo y sus detractores pensaban que Messi estaba retirado, el Mundial lo rejuveneció y pareció un joven de veintitantos años. En el mundo se lo recordará como el único futbolista que caminó en sus dos últimas Copas del Mundo del 2022 y 2026, porque solo él tiene licencia para hacerlo, además que de que nunca fue reemplazado por muy difícil que fuera la situación, como en efecto la sufrió su selección. En Argentina, la fe que se le profesa a este jugador es grande, porque estando en la cancha él puede cambiar la historia en el último segundo. En la final contra España, el 10 de Argentina solo apareció cuando terminaba el partido gestando los únicos chispazos de supervivencia en su afán de empatar el partido, antes de irse derrotado y humillado.
Messi le dio brillantez al torneo y terminó siendo uno de sus principales protagonistas. Con 39 años hizo lo que quiso, menos en la final. Cuando se hable de la Copa del Mundo 2026 que por primera vez se jugó en tres países de América, se dirá que la campeona fue España, pero que entre todo lo destacado que dejó el torneo, hubo un jugador cuarentón que terminó siendo el segundo goleador, genio y figura, amado y odiado, aplaudido y silbado, querido y maldecido.
Sin embargo, entre todo lo malo que se dijo del 10 argentino, lo más importante fue cuando los propios jugadores y exjugadores reconocieron la grandeza de Messi, algunos ingleses que fueron eliminados en semifinales por Argentina, admitieron públicamente haber enfrentado al mejor del mundo. Y como yo, muchos quedaron maravillados por todo lo que este jugador le regaló al Mundial del 2026. Es que todavía cuesta digerirlo. Fue impresionante. Terminó como una de las figuras de la Copa del Mundo y el haber sido anulado en la final, no opacó para nada toda su grandeza, porque en su juego hubo más claridad que oscuridad.
Espero, si Dios me da vida, repetir esta dinámica de compartir en mis redes en el próximo mundial del 2030. De momento, no me queda más que agradecerle al que me leyó y me siguió por mis redes.
Hasta una próxima.
(La foto es una composición que hice tomando una simpática caricatura de la autoría de Hilde Sucre, HIDE).

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