miércoles, 27 de mayo de 2026

CHRISTIANSEN TUVO CARÁCTER

 TIRO A GOL






Campo Elías Estrada Agreda
cestradacampo@gmail.com


Thomas Christiansen mostró carácter a la hora de elegir a los 26 jugadores que estarán en la Copa del Mundo 2026. Nunca se dejó amedrentar por las opiniones de los medios o las del público en las redes. Sus respuestas fueron tajantes después de conocerse la lista, y aunque no lo dijo, lo dejó entrever: en la selección mando yo. 

El no haber incluido entre los 26, por ejemplo, al joven Kadir Barria de 18 años, aunque estará entre los cuatro invitados, es para elogiar, porque siempre imperó su criterio respaldado por el de sus asesores.

Kadir es un diamente en bruto que apenas se está dando a conocer, por algo el Botafogo lo fichó, pero todavía le falta muchísimo camino por recorrer para convertirse en una estrella. Si se esfuerza y se sacrifica, puede llegar lejos, pero de lo contrario, si se cree todo lo que se dice de él por las redes, va a terminar como algunas promesas panameñas que lo antecedieron y que sucumbieron ante tantos exhabrutos de elogios y que hoy, aunque siguen activos, se quedaron en meras promesas. 




El pasado 18 de enero Barria le marcó un gol de visitante a Bolivia en su debut y muchos lo pusieron como el primer convocado de la selección en su imaginaria lista de 26 para la Copa del Mundo 2026, pero al parecer, para el entrenador panameño eso no marcó ninguna diferencia.

Sin embargo, el hecho que lo lleven al mundial como invitado es un premio a su esfuerzo que está haciendo desde joven, me parece que llevarlo de esa manera le quita presión al juvenil  y, además, es una muestra de que el entrenador también lo tiene presente.

Y el hecho de que hoy juegue en un club grande como el Botafogo de Brasil, no quiere decir que tenga ya el mundo en sus manos, hubo panameños que comenzaron a jugar en equipos chicos y terminaron siendo figuras en el exterior, con la selección y reconocidos mundialmente. Julio Dely Valdés, arrancó su legado de goleador en un equipo de la quinta división en Argentina y terminó siendo delantero del París Sain Germain. Blas Pérez fue figura y goleador en un club colombiano de segunda división y terminó jugando en México y siendo goleador en la selección.

El carácter de Thomas Christiansen prevaleció a la hora de la convatoria y tiene que ser así, porque no hay que desconocer, que el entrenador danés va a debutar apenas en una Copa del Mundo, lo contrario con el colombiano Hernán Darío Bolillo Gómez, que antes de clasificar a Panamá en el 2018 ya había estado en cuatro mundiales, dos con selecciones que las clasificó y dos como asistente de Francisco Maturana en Colombia. 

Frente a lo que apenas va a vivir el entrenador europeo, ya ocho jugadores panameños saben lo que es estar en una Copa del Mundo. Por eso me imagino que Christiansen quiere ir con una base de lo que ya conoce, porque a un Mundial no se va a ensayar y menos sin tener experiencia. Se ensaya en la Copa Oro, la Liga de Naciones, la Copa América, una eliminatoria y los amistosos, pero en una Copa del Mundo, tiene que ir con la idea que se trabajó durante los úlimos cuatro años, sumando a la experiencia que le dejó los primeros cuatro años cuando se quedó afuera de Catar 2022.




Además, el 11 de Panamá y sus probables cinco cambios, es del conocimiento general, no hay que ser un erudicto del fútbol para saber lo que vamos a ver.

Esta convocatoria es lo mejorcito que tenemos, así el presente de Adalberto Carrasquilla y Fidel Esobar nos tenga en zozobra por sus problemas de lesiones, pero el llamado de los 26 es una muestra de lo que vio el entrenador en su último proceso de cuatro años, con algunos jugadores como Jorge Gutiérrez, Edgardo Fariña, Jiovany Ramos, Roderick Miller, César Yanis, Azarías Londoño y Tomás Rodríguez, por ejemplo, que no son mediáticos, pero han respondido cuando los han llamado.

SELECCIONES DEL 2018 Y 2026



El 6 de junio del 2018, Alberto Quintero se lesiona en un amistoso contra Noruega, sufrió lesión del segundo metatarsiano de su pie derecho y se perdió la Copa del Mundo en las puertas del mundial. Ricardo Ávila, con 21 años de edad, que no había sido incluido en la lista lo reemplazó. El jóven estaba en una juvenil de un club belga y al final dio la asistencia para el único gol de Panamá en el máximo torneo del planeta.

Ocho años después, el Negrio Quintero fue convocado con 38 años de edad, superando a Felipe Baloy, que con 37 años fue el más adulto de Panamá en la Copa del Mundo del 2018 y quedó entre los diez más veteranos en marcar un gol en un mundial.

Pero por qué Christiansen llama a un veterano y deja a un joven que en julio cumple 19 años.  Esta fue su respuesta a una pregunta del colega Edgardo Vidal después de conocerse la lista:

"Todos hemos hecho nuestro análisis, todos buscamos el bien del fútbol panameño y no va por un jugador, va por llevar lo que crees que es lo mejor para la selección. Solo me permiten sacar a 26", dijo el entrenador.

En el 2018 se dio un caso parecido a lo de Barría, cuando el entrenador Hernán Darío Gómez convocó al juvenil José Luis Rodríguez que jugaba en las inferiores de un club belga, el joven no había formado parte en el proceso del colombiano, pero lo llamó de todas maneras y resultó siendo titular en la Copa del Mundo del 2018 donde cumplió 20 años de edad.
 
A diferencia de los pocos partidos que ha jugado Barría con la selección, el Puma Rodríguez maravilló en los últimos amistosos por sus movimientos, piques, velocidad y picardía, diferente al jugador del Botafogo, que ha estado más parco, obviamente, son dos estilos diferentes. 

Entre estos dos estilos, según mi parecer, el Puma Rodríguez impresionó más al Bolillo Gómez que Barría a Christiansen.  Esa es mi opinión, porque lo siento así. 

Thomas Christiansen  FOTO/FEPAFUT



El martes 26 de mayo, Christiansen puso su puño y su letra en la convocatoria, con su propio critero. En seis años nadie le puede decir lo que hay que hacer, porque él ya conoce el entorno, sabe lo que tiene y conoce a sus jugadores.

El entorno de las redes sociales es otro mundo. Allí cada quien puede decir y hacer lo que se le antoje, pero en el mundo real de nuestra selección, la primera y última palabra la tiene el mister. Esa es la que cuenta. Él es el entrenador.

domingo, 24 de mayo de 2026

EL SEÑOR DE LAS FINALES

TIRO A GOL 







Campo Elías Estrada Agreda
cestradacampo@gmail.com


No tiene ningún parentesco ni con el Señor de los Anillos o el Señor de los Cielos. Este es panameño, de nombre Mario Méndez, oriundo de Chiriquí, nacido un 5 de enero de 1977 y hoy con 49 años. Este sábado 23 de mayo consiguió la proeza de dirigir su quinta final consecutiva con el mismo equipo y ganar las últimas tres. ¿Irrepetible?

Con sus tres títulos consecutivos entre los dos torneos del 2025 y el primero del 2026, Mario Méndez alcanzó a los históricos Richard Parra y Franklin Narváez, que anteriormente lo habían hecho en ese orden con el Árabe Unido y el CAI-Panamá, respectivamente.

Narváez, que lleva cuatro títulos con el CAI, estuvo a poco de jugar cuatro finales consecutivas, pero el Tauro de Felipe Baloy se le atravesó en los playoffs del apertura del 2024, más adelante campeón del torneo, para cortarle una racha de tres campeonatos en fila, que el chorrerano había conseguido entre el segundo semestre del 2022 y los dos del 2023. En el siguiente torneo, el Clausura 2024, Narváez alcanzó la cuarta estrella con los vikingos

Tal vez, el chiricano no tenga los siete títulos del colombiano Richard Parra (6 con el Árabe Unido y 1 con Chorrillo), ni los seis del uruguayo Miguel Mansilla (5 con el Tauro y 1 con Chorrillo), ni los seis del panameño Gary Stempel (5 con San Francisco y 1 con Panamá Viejo), pero dirigir en cinco finales consecutivas es para quitarse el sombrero.

FOTO/Fepafut



En las cinco finales de Méndez, las dos primeras perdidas con Tauro y el CAI, y las tres últimas ganadas ante San Francisco y las dos más recientes frente al Alianza, el entrenador chiricano se ganó un espacio en la Liga Panameña de Fútbol con estos números: 96 partidos jugados, 55 victorias 23 empates, 18 derrotas, 164 goles a favor, 98 en contra, para 188 puntos en los últimos cinco torneos.

El Señor de las Finales solo tuvo que ir a un playoff en sus cinco torneos, sucedió antes de su primera final en el torneo Apertura 2024 en que terminó tercero en la ronda regular, teniendo como rival a Herrera, por eso jugó 20 partidos en ese campeonato.




En las cuatros finales restantes, Plaza terminó primero en la Conferencia Este, razón por la que tuvo que jugar 19 partidos por torneo. 

Sin embargo, este sábado contra Alianza, Mario Méndez tuvo que sufrir en la parte final del partido ante las jugadas de gol de Adolfo Machado, con sus mortíferos saques de banda, que llevaban más veneno que un tiro libre. Cuando los placinos se alistaban para celebrar su décimo título, en el último suspiro del partido, fue a través de la jugada del defensa de 41 años que llegó el gol de cabeza de Yeison Ortega, para el empate de los verdolagas, que tenían un jugador menos, y la algarabía en el sector Oeste del estadio, que despertó del letargo a su afición. Después se jugaron dos electrizantes tiempos extras.




El resto ya es historia. El sábado, con un Rommel Fernández bien concurrido, Plaza Amador alcanzó su décimo título, sin embargo, los aplausos se los llevó su entrenador Mario Méndez, un chiricano que como jugador ya había disputado cinco finales con el Tauro, ganando tres; la primera al Plaza Amador, con Alfredo Poyatos como entrenador entre 1999-2000 y las otras dos con Gonzalo Soto, en el 2003, frente al Árabe Unido y el Alianza. Las dos que perdió fueron contra el Plaza Amador en la Pedregaleña y ante el Panamá Viejo.

 Hoy, como entrenador, Mario Méndez deja su nombre en las páginas doradas del libro de la Liga Panameña de Fútbol, para orgullo de la Provincia de Chiriquí.

¡Meto!!



sábado, 16 de mayo de 2026

17 VECES, PLAZA AMADOR

LIGA PANAMEÑA DE FÚTBOL 







Campo Elías Estrada Agreda
cestradacampo@gmail.com


El Plaza Amador venció este viernes 15 de mayo por 3-0 al Umecit lo que lo clasificó, para jugar su quinta final consecutiva de la mano del entrenador chiricano Mario Méndez, con la que empató una vieja marca del Tauro, además de que el equipo disputará su final número 17 en los 38 años de historia de la  Liga Panameña de Fútbol (LPF).

El próximo sábado 23 de mayo, Plaza definirá el título del torneo Clausura 2026 con el ganador entre el Veraguas United y el Alianza.

Por su parte, Mario Méndez se erige así en el único entrenador de la LPF en disputar cinco finales seguidas con un mismo equipo.

Con Mario Méndez, Plaza Amador perdió en los dos torneos del 2024, las dos primeras finales frente al Tauro y al CAI, respectivamente, y después ganó las dos siguientes en los torneos del 2025 frente al San Francisco y Alianza. La próxima semana disputará su quinta final.

De ganar la final del Clausura 2026, el entrenador chiricano estaría empatando con tres campeonatos consecutivos al colombiano Richard Parra, que lo consiguió con el Árabe Unido y al chorrerano Franklin Narváez que también alcanzó tres títulos en fila con el CAI.

 Narváez tuvo cuatro títulos con el CAI, tres de manera consecutivas entre el segundo semestre del 2022 y los dos torneos del 2023, y el cuarto campeonato que lo alcanzó en el último semestre del 2024.

Con su quinta final consecutiva, Plaza Amador igualó la marca del Tauro que la había conseguido entre 1997 y el 2001, con el uruguayo Miguel Mansilla las tres primeras y con el panameño Alfredo Poyatos las dos últimas.

En la final de la temporada 1996-1997 de ANAPROF Tauro venció al Euro Kickers, en la de 1997-98, se la ganó al Árabe Unido, y en la del 1998-99 la perdió con el Árabe Unido, las tres con Mansilla.

Alfredo Poyatos tomó la dirección del Tauro mientras el uruguayo asumía la dirección de la selección nacional. En la edición de 1999-2000 le ganó la final al Plaza Amador y en la del 2000-2001 la perdió con el Panamá Viejo, que lo derrotó con un gol de oro.

Aparte de Mario Méndez, que disputará su quinta final de las 17 que ha alcanzado el Plaza Amador, el placino Ricardo Halcón Buitrago dirigió en cuatro oportunidades al equipo del pueblo, ganando la final del apertura 2005 y perdiendo las finales del apertura 2004, la de la temporada 1995-96 y la de 1999-2000. 

En 1988 Plaza Amador ganó la primera de sus nueve estrellas con el colombiano Carlos Collazo, repitió en la edición de 1990 con el salvadoreño Miltón Palacios y desde 1992, cuando se comenzaron a dar los desenlances de la liga por finales, Plaza Amador consigue llegar a su final número 17 que la jugará el próximo fin de semana.

En las anteriores 16 finales, Plaza solo ganó siete con Carlos Collazo (1992), Sergio Giovagnoli (2002), Ricardo Buitrago (2005), Jair Palacios (2016), Jorge Dely (2021), y las dos últimas con Mario Méndez en los torneos del 2025.

Plaza Amador, aparte de igualar la marca de cinco finales consecutivas del Tauro, también se lo recuerda por la marca de más invictos en partidos de la liga que comparte también con los toros de Pedregal de 22 partidos.

Otro dato no menos importante se dio cuando se instauró un partido por el  super campeonato entre el ganador del apertura y del clausura de un mismo año, cuando eran equipos diferentes, Plaza Amador ganó en el super campeonato del 2002 al Árabe Unido, y en el 2005 al San Francisco, con el argentino Sergio Giovagnoli y el panameño Fernando Bolívar, respectivamente.

jueves, 14 de mayo de 2026

EL ESPECTACULAR FICHAJE DE UN PANAMEÑO QUE IMPACTÓ EN SUDAMÉRICA

JULIO CÉSAR DELY VALDÉS 


Julio Dely Valdés junto al paraguayo Agustín Espinola Sanabria, capitán del Deportivo Paraguayo.




CAMPO ELÍAS ESTRADA AGREDA
cestradacampo@gmail.com


En 1989, el fichaje del panameño Julio César Dely Valdés por el Nacional de Montevideo causó impacto. Maravilló, impresionó, sorprendió y conmovió a propios y extraños en Sudamérica, por lo espectacular de su gestión. Fue la contratación de un futbolista de 21 años, que después de estar jugando en la quinta y última categoría del fútbol argentino, la Primera D, pasó a formar parte de un club que era el actual campeón del mundo y de la Copa Libertadores.

Fue una contratación atípica, rodeado de una historia que pareciera inverosímil, que después se la ha mencionado en libros, se han hecho videos, se han escrito textos en diferentes medios. Un fichaje de ensueño para un panameño oriundo de un país sin historia en el fútbol, en que su liga, la ANAPROF, llamada hoy Liga Panameña de Fútbol, llevaba apenas un año de formarse. Fue un fichaje de fantasía pura.

Esta es la historia, contada por el propio jugador.... 

Mientras Julio Dely Valdés se iba abriendo paso en Sudamérica con el Nacional de Montevideo, por ese mismo año otro joven panameño de 23 años, Rommel Fernández Gutiérrez, comenzaba a escribir su historia en Europa, cuando sus goles ayudaron al ascenso del CD Tenerife a la primera división de la liga de fútbol de España.

Julio Dely Valdés que jugaba con el Técnica y Deportes de Colón, llegó joven a la Argentina, a finales de los años 80s, invitado por su hermano mayor, Armando (q.e.p.d), para que probara suerte en el Argentinos Juniors, el club en el que diez años antes se había dado a conocer Diego Armando Maradona. Por entonces, el coordinador de las divisiones inferiores y entrenador de las reservas, era el profesor José Néstor Pékerman, unos años después el técnico de Argentina en la Copa del Mundo de Alemania 2006.

Armando Dely Valdés fue campeón con el Argentinos Juniors en el campeonato metropolitano y el nacional, entre 1984 y 1985, después se coronó en la Copa Libertadores de 1985 y fue campeón de una Copa Interamericana frente a un club de Trinidad y Tobago en el que marcó el gol del título.

El Panagol entrenó por varios meses en el Argentinos Juniors hasta que terminó su relación deportiva y quedó libre.

Julio Dely, ya jugador del Nacional, junto a su hermano mayor, Armando (q.e.p.d).



"Fui invitado por mi hermano para estar con el Argentinos, en la cuarta división del equipo, que de acuerdo al club era la última etapa juvenil, ya al final de ese mismo año cuando cumpliría 20 años, tenía que pasar al profesionalismo", señala Julio Dely.

Cuenta el jugador panameño, que "en el poco tiempo que estuve en el equipo había hecho buen trabajo, Pékerman, que era el coordinador de las divisiones inferiores y el entrenador de las reservas, le dice a los directivos que había visto en mi buenas condiciones y le propuso que por qué no me hacían un contrato básico, para que jugara un año en la reserva, pero fueron los directivos los que decidieron no contratarme".

De acuerdo a Julio Dely, él había escuchado, que la directiva no le iba a hacer contratos a jugadores del año 67, pero fue mentiras, porque se enteró de compañeros suyos que sí habían firmado.

SU LLEGADA AL DEPORTIVO PARAGUAYO

Después de allí pasó al Atlético Deportivo Paraguayo, un equipo de la colonia paraguaya en Buenos Aires, que militaba dentro de la tercera división del fútbol argentino, que en el rango de divisiones venía siendo el quinto y último nivel, llamada Primera D.

En su relato, Julio Dely Valdés explicó cómo llegó al Deportivo Paraguayo. "Cuando me quedé sin equipo yo siempre iba a ver jugar a mi hermano Armando al estadio de Ferrocarril Oeste, cuando era local. Siempre me sentaba en el mismo lugar, porque iba con el carnet de mi hermano que tenía una plaza en la gradería. Cerca donde yo me sentaba, también lo hacía un hincha del Argentinos Juniors, que resultó ser el entrenador de la juvenil del Deportivo Paraguayo. Era un persona mayor y siempre nos saludábamos. Yo siempre iba al estadio con un amigo en común de mi hermano, Miguel Insolá".

"Una vez el señor le pregunta a mi amigo que si el negrito ya no estaba entrenando con el Argentinos. Entonces le propuso, que me llevara a entrenar al Deportivo Paraguayo, para que no me quede parado y aproveche la temporada. De esta manera comenzó mi relación con el club argentino".

Fue un cambio en la rutina de Julio Dely, que tenía que tomar dos y a veces tres colectivos para ir a entrenar con el Deportivo Paraguayo

El club Deportivo Paraguayo se fundó en 1961, es de la colonia de paraguayos en Buenos Aires, que de acuerdo a medios argentinos, nació como refugio de los opositores de Alfredo Stroessner.

En un artículo del diario el Clarin de Argentina, publicado en noviembre del 2017, señala, que "el escritor Augusto Roa Bastos, el poeta Elvio Romero, el político Domingo Laíno, el monseñor Ismael Rolón y el economista Gualdino Lovera, fueron algunos de los personajes célebres que en el pasado se acercaron al club de fútbol que cobijó a los exiliados guaraníes en Buenos Aires, el Club Deportivo Paraguayo. Fundado el 15 de agosto de 1961, la entidad que militó en la Primera D no solo creció como un nuevo afiliado a la AFA para desarrollar su trayectoria futbolística, sino que también recibió a quienes dejaban su país natal por estar enfrentados al régimen dictatorial de Alfredo Stroessner".

El Panagol recuerda, que "cuando comencé a entrenar con el Paraguayo lo hice, creo, que por menos de diez meses. El torneo comenzó como en marzo y terminó en diciembre de 1988, después en enero venía la liguilla en la que habíamos clasificado, para aspirar a ascender a la categoría C, pero no la pude jugar porque el Nacional de Montevideo vino por mi".

Un ejemplar de la revista.



LA REVISTA SÓLO FÚTBOL

Con el Deportivo Paraguayo, el panameño había anotado 28 goles en 33 partidos en la Primera D, un dato que no pasó desapercibido así se haya dado en la última división del fútbol argentino. Por entonces había una revista argentina de nombre, Sólo Fútbol, que era tan popular como la revista El Gráfico, cubría todas las incidencias del fútbol argentino, y también se vendía en Uruguay. Esta revista resultó siendo el medio que conectó a Julio Dely Valdés con el Nacional de Montevideo.

APARECE EL NACIONAL DE MONTEVIDEO

En 1988, unos meses antes de fichaje del panameño, el club Nacional de Montevideo había salido campeón de la Copa Libertadores derrotando en la final al Newell's Ods Boys (perdió 1-0 en Rosario y ganó 3-0 en Montevideo).

En ese mismo año, también había salido campeón de la Copa Intercontinental (lo que hoy se conoce como el mundial de clubes) venciendo por penales (7-6), en un partido único en Tokio al PSV Eindhoven de Holanda, después de empatar 2-2 en el tiempo regular. El club uruguayo ya había ganado la Intercontinental en 1971 y 1980.

En el libro Fútbol de ayer y de hoy del periodista argentino Jorge Barraza, se recoge una anécdota simpática del fichaje del panameño al Nacional de Montevideo.

"A las manos de Roberto Recalt, presidente del Nacional, llegó una revista Sólo fútbol de Buenos Aires, y advirtió que un tal Julio César Dely Valdés llevaba anotado 28 goles en Deportivo Paraguayo, clubcito de la Primera D, la quinta categoría del fútbol argentino. Lo comentó con sus pares de directiva: '¿Por qué no lo traemos...?' Alguien le replicó: 'Sí, Roberto, hizo 28 goles, pero en primera D.' Recalt respondió con una lógica devastadora: 'Y si fuera tan fácil, ¿por qué no lo hicieron los otros también...?'"

RECALT LO SEGUÍA POR UNA REVISTA

Por otra parte, el panameño Dely Valdés dio su versión de cómo se dio el fichaje con el Nacional.

"Yo con el Deportivo Paraguayo marcaba goles casi todos los fines de semana y en Argentina había una revista que se llamaba Sólo Fútbol, que también llegaba a Uruguay. Pero esa persona que leía la revista no era todavía presidente del club, él se iba a postular a fin de año, que eran las elecciones del equipo".

Prosigue con su relato Dely Valdés: "cuando él asume como presidente del Nacional de Montevideo, una de sus primeras gestiones fue decirle a su directiva, que vayan a Buenos Aires a buscar al panameño Julio Dely Valdés en el Deportivo Paraguayo".

"Él me siguió toda la temporada del 88 a través de esa revista, que salía los lunes y él la veía todos los fines de semana", comentó el Panagol.

Roberto Recalt, presidente del Nacional que se fijó en Julio Dely Valdés.



Cuenta Julio Dely, que mucho después del fichaje, cuando entró en confianza con los directivos, ellos le cuentan todo lo de la revista, cuando el presidente los mandó a que lo buscaran en Buenos Aires.

Dice Julio, que las negociaciones se dieron entre club con club, y que su amigo en común, Insolá, con el que iba a ver los partidos de Armando Dely, hizo las veces de intermediario.

"Deportivo Paraguayo me prestó por un año con opción de compra y el  Nacional hizo uso de la opción. El club argentino tenía la opción de un 10 por ciento en una futura transferencia, como en efecto se dio cuando pasé del Nacional al Cagliari de Italia", señaló el mejor futbolista panameño de todos los tiempos.

"Ese tipo de transferencia no se ve todos los días. Y siempre digo que fue algo atípico", recuerda sonriente Julio Dely Valdés.

JORGE DELY VALDÉS SIGUIÓ SUS PASOS

Cuenta Julio Dely, que cuando dejó al Deportivo Paraguayo el club quería reemplazar al panameño con otro delantero, siendo su reemplazo, su hermano gemelo, Jorge Luis Dely Valdés.

"En el Deportivo Paraguayo, Jorge jugó al año siguiente. Cuando yo me voy al Nacional de Montevideo ellos querían traer a alguien que me sustituya, entonces habíamos pensado en Jorge. Él estaba en Panamá y lo hicimos venir, entonces lo contrataron y Jorge hizo la misma campaña mía. Yo marqué 28 goles en 33 partidos y Jorge hizo 28 goles en 34 partidos."

Con el Nacional de Uruguay, el Panagol estuvo cuatro años y medio en una primera etapa, en la que anotó 110 goles.

Después de su paso con el Nacional, el reconocido y afamado empresario uruguayo Francisco Paco Casal, representó al panameño cuando pasó del club uruguayo al fútbol europeo con los equipos Cagliari, París Saint Germain, Real Oviedo y Málaga, entre los que jugó por un espacio de 10 años de 1993 al 2003, anotando un estimado de 140 goles.

El Deportivo Paraguayo todavía continúa en el firmamento del fútbol.



EL HOY DEL DEPORTIVO PARAGUAYO

Treinta y ocho años más tarde, el Deportivo Paraguayo sigue funcionando como tal, fue campeón en su división entre 1990-91, y ahora tienen presencia en la Primera C. La entidad tiene sede propia en el barrio Barracas.

En su reseña del 2017, el Clarín de Argentina recuerda que el futbolista panameño Julio César Dely Valdés es el emblema del Deportivo Paraguayo y quien llegó más lejos.

De acuerdo a la publicación, aparte de Dely Valdés han surgido ídolos como Héctor Santillán, Vicente Vidal (primer futbolista del club que llegó al profesionalismo), Agustín Espinola Sanabria, Eugenio Peralta Cabrera y Cristian Tavio (jugó con Huracán, Independiente, Olimpo, Belgrano, Racing, entre otros).

El club Atlético Deportivo Paraguayo está de fiesta entre este 14 y 15 de mayo del 2026, por los 215 años de la Independencia de Paraguay.

En su página web, el club escribió: "Aún lejos de nuestra patria amada, seguimos abrazando con fuerza los colores de la patria, defendiendo con garra, pasión y corazón el legado de nuestros mayores, y honrando en cada paso la sangre guaraní que nos une".

Una historia de película.

martes, 12 de mayo de 2026

LA ILUSIÓN DE UN MUNDIAL

 TIRO A GOL



Kadir Barría  FOTO/Fepafut 



Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


Una Copa del Mundo siempre genera pasión. En Panamá se vive hoy igual que en cualquier otra parte del planeta, por todo lo que se ha conseguido camino a su segunda participación, esta vez como único representante de Centroamérica.

Bajo este contexto, se habla mucho de los jugadores que estarán en la segunda Copa del Mundo, que no es difícil de acertar, porque en Panamá los 26 son de todos conocidos. Aquí, la noticia sería conocer si se da la sorpresa con el llamado de Kadir Barría, que en julio cumple 19 años, el jugador del Botafogo de Brasil, que sería la única novedad en la convocatoria final. La lista oficial se conocerá en la última semana de mayo.

Mientras tanto, antes de que se de a conocer el listado final, quiero recordar una historia de muchos conocida, para refrescar y que cada quien pueda tener sus propias impresiones del momento actual que se vive con Barría.

Guardando las proporciones, en los años 70s apareció un joven maravilla dentro de uno de los países más futbolizado del mundo, que no fue convocado al mundial que se le presentaba, cuando tenía 17 años, aunque hubo un antecedente con el brasileño Pelé, que con los mismos años estuvo en su primera copa del mundo que la ganó en 1958. Sin embargo, Diego Armando Maradona no contó con la misma suerte en la Copa del Mundo de 1978, en Argentina, ni tuvo el respaldo del entonces entrenador César Luis Menotti.

No voy a comparar lo deportivo de Barría con el de Maradona, porque no admite comparaciones, pero si quiero tocar el hoy del panameño con la realidad que vivió a esa misma edad uno de los mejores futbolistas del mundo, que no es otra que estar en una copa del mundo. Porque ese es el sueño más grande para cualquier futbolista, sea de élite o de un país chico como el nuestro.

Diego Armando Maradona  FOTO/El Gráfico



De acuerdo a la revista El Gráfico de Argentina, "Diego tenía 17 años. En Argentino Juniors había debutado hacía 19 meses, en octubre de 1976, y ya sumaba 60 partidos y 23 goles en primera división". Por cierto, fue el máximo artillero durante el torneo metropolitano argentino de 1978.

Agrega la revista, que "Maradona apenas jugó un par de partidos con Argentinos previo a la Copa del Mundo, pero una escapada le alcanzó para que en una tarde de marzo le convirtiera tres goles a Atlanta. O sea, su fábrica mayorista de fútbol ya estaba abierta. También la goleadora. Pero había dos Maradona antes del Mundial 78. El de Argentinos, que anunciaba la irrupción de un fenómeno. Y el de la selección, que para Menotti era una pieza de recambio".

"El dato lo explica mejor: antes del Mundial, Maradona sólo había jugado cuatro veces en la selección, siempre en amistosos, y una sola vez como titular.  Tres de esos partidos habían sido en 1977, cuando Diego tenía 16 años".

Menotti tenía una lista de 25 jugadores, en la que incluía a Maradona, pero el 19 de mayo de 1978 tuvo que dar el listado final de 22 futbolistas. Ese día, junto a Maradona salieron dos más.

Había un pedido generalizado de la prensa por la inclusión del veterano Norberto Alonso, el 10 del River Plate,  "para que la gente no proteste y evitar un conflicto. Así son las cosas, ahí Maradona perdió el puesto", escribió El Gráfico.

Menotti prefirió la experiencia para ganar su primera Copa del Mundo, junto a un grupo de grandes estrellas en el que sobresalía Mario Alberto Kempes, sacrificando a una joven promesa que ya brillaba en Argentina y que terminó llorando debajo un viejo árbol.
 
Por otra parte, en nuestra realidad que tiene una historia diferente y modesta, se quiere la convocatoria de Kadir Barría, que ni siquiera estuvo convocado en la pasada Copa del Mundo Sub 20 de Chile ni formó parte del proceso de la última eliminatoria; pero la gente lo pide a gritos por el solo hecho de jugar en un club grande de Brasil.

Tal vez, para unos, este jugador tiene talento como para haber sido tomado encuenta por un club grande de Brasil, pero para otros, no ha hecho mayores méritos para merecer un llamado; sin embargo, existe presión por las redes y entre algunos periodistas, para que el entrenador Thomas Christiansen lo incluya.

En la Copa del Mundo del 2018 se dio algo parecido con el Bolillo Gómez cuando convocó a José Luis Rodríguez, que tampoco había estado en el proceso eliminatorio y terminó siendo titular en el Mundial. Por eso, más allá de la sorpresa con su convocatoria, tampoco es nada novedoso porque existe un  precedente. Sin dejar pasar por alto, que el colombiano también llevó a Rusia a un jugador que no se había recuperado del todo de una lesión y que en pleno mundial volvió a resentirse.

La diferencia de realidades de Panamá con Argentina son abismales, pero dentro de nuestra realidad, será potestad del entrenador llamarlo o no hacerlo, pero que lo lleve o lo deje, al menos para este servidor, no va a marcar mayor diferencia.

Para Panamá, como pasó en Rusia, le tocó formar parte de otro grupo de la muerte, en que la ilusión es sacar puntos con Ghana, en su primer partido, para intentar tener esperanzas de colarse como uno de los mejores terceros lugares que clasifica a la siguiente fase; después encomendarse a la Santísima Trinidad, a todos los santos y a las almas del purgatorio, para que en los dos siguientes partidos contra los grandes de Europa, no se repita lo del 2018 en Rusia.

miércoles, 1 de abril de 2026

50 AÑOS ANTES...

4 DE ABRIL DE 1976







Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com


En un día como hoy, hace 50 años, bien en la mañana, los camarotes comenzaron a chillar con el movimiento de los primeros jugadores que se inclinaban para levantarse. A pesar del hacinamiento del lugar, la ilusión de jugar su primer partido por Panamá en una eliminatoria mundialista no les alteró el sueño. 

Ellos fueron los primeros privilegiados, los escogidos, los que jamás se imaginaron que 50 años después todavía se los recordaría.

Habían dormido en un local que quedaba en las instalaciones de la piscina Patria, le llamaban dormitorio, lo que hoy forma parte de la Ciudad  Deportiva Irving Saladino, contigua al estadio Rommel Fernández, en donde se concentraba a los deportistas nacionales. 

 Allí, apeñuscados en camarotes, como sardinas en lata, la ilusión de esta primera selección estaba clara, ganarle a una entonada Costa Rica, que por todo lo que era, pintaba favorita para llevarse la victoria.

Ese 4 de abril de 1976 fue un domingo soleado. El partido estaba pactado para jugarse a las 11 de la mañana en el entonces estadio Revolución, hoy Rommel Fernández.

En Panamá, los primeros brotes de sentimiento de lo que era un mundial ya se vivía, pues seis años antes, el colega Edmundo Vargas había transmitido algunos partidos del mundial de México 1970, por RPC.

Nivaldo Acuña contó, que el primero en levantarse fue Luis Ernesto cascarita Tapia, el único legionario y el jugador más representativo del seleccionado nacional que dirigía el chileno Renato Panay. Unos minutos más tarde todos estaban desayunando en el comedor de las instalaciones de la piscina Patria, hoy llamada Eileen Coparropa.

Doña Tulia, la misma señora que cocina en el Hipódromo Remón, fue la que preparó el
desayuno, recordó Virgilio villín Vásquez. 

Vásquez rememoró, que por esos tiempos se consumía comida criolla y que la palabra nutricionista no existía en el vocabulario de la federación de fútbol.

Mientras se acercaban las 11 de la mañana, la hora del partido, los jugadores, uno a uno, o en pequeños grupos, comenzaron a salir caminando casi que en el anonimato para cualquier transeúnte que se los topara por la acera, pasaron por la parte frontal del estadio hasta dirigirse a la entrada que queda frente al hipódromo, donde estaban los camerinos. 

Vásquez recordó que la federación les dio unos tacos o guayos a cada jugador y todos calentaron uniformados en un pasillo del estadio. No habían petos y cada integrante del equipo contaba con un solo uniforme.

En Costa Rica, en cambio,  ya se jugaba fútbol profesional; por Panamá solo Cascarita Tapia, que ya era reconocido en El Salvador, era el jugador referente de los panameños.

El partido terminó 3-2 a favor de Panamá, los ticos se adelantaron 0-1 en el primer tiempo, pero los de casa remontaron en el segundo tiempo con tres goles de Cascarita Tapia, Federico Ponce y Muquita Sánchez. Sobre el final la visita marcó el segundo tanto.

Panamá jugó con un 4-2-4, recordó Federico Ponce: Edilberto toro Aguirre; Normando chichi Navarro, Nivaldo Acuña, Manlio Bernal, Elías robot Morales; Virgilio villín Vásquez, Luis curvo Ortega; Simeón grillo Escobar, Luis Ernesto cascarita Tapia, Néstor Hernández y Agustín muquita Sánchez. En el segundo tiempo, Héctor Ávila ingresó por Néstor Hernández y Federico Ponce por Grillo Escobar. El entrenador fue el chileno Renato Panay. Asistieron cerca de 10 mil aficionado al coloso de Juan Díaz.

Cincuenta años después de ese primer partido para la eliminatoria de Argentina 1978, Panamá se prepara para jugar su segunda Copa del Mundo, mientras que a nivel juvenil se ha asistido a varios mundiales con sus equipos Sub 17 y Sub 20.

Pueda ser que hoy muchos jóvenes solo conozcan el fútbol panameño de hace 20 años para acá, y que desconozcan a estos históricos del 4 de abril de 1976, pero es  bueno conocer la historia, para darse cuenta de los primeros jugadores que comenzaron a poner los cimientos de todo esto que se ha construido en los últimos 50 años.

 En medio de la euforia y las expectativas por ver jugar  a la selección su segunda Copa del Mundo, hoy es el día de este grupo que disputó el primero de los 124  partidos de Panamá en sus 13 eliminatorias mundialistas. La generación que consiguió el primero de los 45 triunfos que lleva Panamá en estas lides camino a los mundiales.

Hoy, la historia los honra y los recuerda en este sábado 4 de abril del 2026.




viernes, 23 de enero de 2026

CON LICENCIA PARA DEFENDER

TIRO A GOL 



Selección de Panamá. FOTO/Fepafut




Campo Elías Estrada
cestradacampo@gmail.com

Thomas Christiansen reconoció, posterior a la derrota con México (0-1) en el Rommel Fernández, que de antemano sabía que sería un partido difícil, para sufrir, y por eso estimó que el delantero Kadir Barría estaría solo entre los defensas aztecas. Tal cual como sucedió la noche de este jueves 22 de enero.

Ante este diagnóstico de Christiansen y con un plantel alterno, sin las figuras reconocidas internacionalmente, para el entrenador fue valedero lo que se vio en la cancha, frente a un rival que ya lo ha superado en siete de las ocho veces que lo ha enfrentado entre partidos oficiales y amistosos. De allí el respeto que le profesó el entrenador panameño al equipo visitante, que igual presentó un plantel alterno sin las figuras reconocidas en el exterior.

Por eso, este amistoso me pareció más a un juego de entrenamiento para México, que será uno de los tres anfitriones en la Copa del Mundo de este año, que para los panameños. Con 11 jugadores atacando y 11 defendiendo. 

Al final, lo que importó para el entrenador europeo fue el comportamiento de sus jugadores en la cancha, como lo reconoció y lo aplaudió en la conferencia de prensa, frente a un rival que se adueñó del balón, que mandó en el terreno, que siempre merodeó el área chica de su rival, que fue superior, aunque sin ser contudente, y que de los dos fue el único que pensó y jugó para ganar el partido. 

La intención, de acuerdo al entrenador europeo, era tener el balón, pero al no poder hacerlo, resaltó el comportamiento de sus dirigidos, que tuvieron licencia para defender, jugándole de tú a tú a los mexicanos, como resaltó el danés, en una frase que se ha convertido de consuelo en cada derrota con México.  

Salvo en el final del amistoso, entre los 80 y 90 minutos, con un par de escaramuzas, Panamá sacó del bostezo a su afición con llegadas aisladas, hasta que en los minutos de reposición llegó el autogol de Peralta, en una incursión mexicana en el área chica rival, en donde había nueve panameños defendiendo, como fue la tónica de este compromiso.

Naturalmente que a la afición no le gustó el comportamiento de Panamá, como a los mexicanos tampoco le gustó el comportamiento de lo suyos, aunque les bastó para cortar una racha de varios partidos en los que no se ganaba con Javier Aguirre. A simple vista, fue un juego tedioso, aburrido, sin gracia, con un equipo atacando y el otro defendiendo, casi que con todo su plantel en su propia área. Hasta el gol del visitante fue poco vistoso. Tal vez fue un juego malo para el espectador panameño, pero no así para el entrenador, que al final es el que ve el partido con otros ojos y otro pensamiento.

El domingo se había empatado (1-1) de visitante a Bolivia, un rival al que ya se volvió costumbre sacarle buenos resultados con el plantel que se lo enfrente. Se lo tiene de hijo. Barría anotó el gol y para una inmensa mayoría ya es el primer convocado de Christiansen para Mundial de este año. Sin embargo, cuatro días después, el jugador del Botafogo pasó sin pena ni gloria frente a los mexicanos, como el resto de sus compañeros. Lo que muestra, que cuando se sale a defender, no hay delantero alguno que valga.

Al final de todo, a mi me quedó la sensación, que tal vez este será un sistema muy parecido al que veremos en la Copa del Mundo del 2026, conociendo la talla de los tres rivales del grupo de Panamá.