TIRO A GOL
Campo Elías Estrada Agreda
cestradacampo@gmail.com
Si por mi fuera, ante Inglaterra, me despediría de la Copa del Mundo 2026 con Cristian fulo Martínez y los mismos diez jugadores que comenzaron ante Ghana y Croacia, incluyendo a Cecilio Waterman desde el inicio, sin menospreciar para nada el trabajo de Fajardo en el segundo partido.
Pese a haber quedado eliminado de los dieciseisavos de final en dos partidos, sin puntos ni goles, Panamá se ganó un reconocimiento. Y no fue por haber clasificado a su segundo Mundial o porque haya sido el único representante de Centroamérica, el reconocimiento se lo ganó por lo que hicieron, particularmente, estos 11 guerreros: Mosquera, Blackman, Córdoba, Martínez, Rodríguez, Bárcenas, Ramos, Harvey, Andrade, Murillo y Waterman.
Este sábado 27 frente a Inglaterra, se juega por el honor de lo que se ha conseguido en los dos partidos, tal vez frente al rival más difícil del grupo L. Sonará raro para algunos, en pensar que se jugará por el honor cuando se han perdido los dos partidos y no se ha podido marcar un gol, aunque los dos juegos hayan terminado con resultados agridulces (1-0). Sin embargo, comparado a lo que se hizo hace ocho años en Rusia, el torneo del 2026 ha sido ganancia, sin que con ello nos sintamos conformistas.
Dentro de lo poco bueno que se hizo, que ha sido mucho, y sin quedarnos solo en lo malo, hay que mantenerse en la misma línea frente a la poderosa Inglaterra, que hace ocho años nos ganó 6-1. Panamá no se puede permitir despedirse mal de la Copa del Mundo y terminar con números en rojo. Lo poco rescatable que se hizo en los primeros partidos hay que defenderlo este sábado, porque las matemáticas son claras y los números son fríos a la hora de medir el rendimiento de un equipo. Caer por goleada alteraría los números para la estadística final, con lo que se opacaría el buen trabajo que se hizo. Por lo menos hay que mejorar el último lugar, puesto 32, los 9 goles en contra y los dos a favor, que se alcanzaron en Rusia 2018.
Por eso, ese honor del que hablo, hay que defenderlo frente a los ingleses. Nadie más que ellos saben lo que se siente en la cancha, en medio de tanta gente y de esa presión que debe experimentarse por representar a un país en la gran vitrina del fútbol mundial. Los 11 que han comenzado en los dos partidos saben lo que es sufrir, lo que es luchar, porque cada uno se ha portado como un guerrero de Urracá.
No sé si estos mismos 11 jugadores pueden repetir lo que se consiguió frente a Ghana y Croacia, pero a mi en lo personal me genera confianza, sabiendo en que este grupo ya está curtido del temor de enfrentar a un grande de Europa, en ellos ya no debe existir ese miedo escénico que lo debe sentir un primerizo.
Frente a Inglaterra será un partido de alto voltaje, de más energía que los dos primeros, los que se sumen para el segundo tiempo tienen que hacerlo con la vestimenta de un guerrero de Urracá. Lamentablemente, para el resto de los 26 de la lista mundialista, estos 11 que han jugado los dos partidos sacaron la casta, y como se dice en el argot del fútbol, equipo ganador no se cambia. En nuestra realidad yo lo amoldaría con esta otra frase: equipo guerrero no se cambia.
Todo lo que se diga antes de este último partido está de más, no cuenta. Contará lo que hagan este sábado el fulo Martínez y los que lo acompañen, que espero sean los 10 de todos conocidos.
Sin embargo, la última palabra la tiene el que sabe, el profesor Thomas Christiansen, que es el director técnico.
Mucha suerte.

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